El Premier es nuestro giradiscos más popular y está disponible en diferentes variantes. Ha sido concebido como un giradiscos de elevada masa y distinguido con detalles novedosos de diseño.

El cojinete desarrollado por Thomas Scheu es un cojinete invertido de alta precisión (el eje se encuentra en la base, mientras que el cojinete está dentro del plato) hecho de rodamientos de bolas acero 100Cr6 con una dureza de la superficie de contacto de 62 HRC y un rango de tolerancia h6/H6, tal como se utiliza en otros platos. El eje sólido que encaja en la base del plato tiene una bola de cerámica en su parte superior. La baja resonancia y el plato en acrílico suspendido sobre el rodamiento proporcionan su propia estabilización. El motor de corriente continua descansa sobre su propio chasis alejado del giradiscos, y rápidamente acelera hasta alcanzar la velocidad seleccionada a través del interruptor (33 ó 45 rpm). El ajuste fino se realiza mediante un potenciómetro, mientras que la alimentación se suministra a través de un transformador. La conexión entre el motor y el plato se realiza por medio de un hilo de nylon ultra-fino. La ventaja de este tipo “transmisión” se basa en el hecho de que la superficie de contacto sobre la que transmitir la fuerza es muy pequeña. Esto significa que las fluctuaciones de tensión y fricciones innecesarias pueden reducirse al mínimo. Un anillo cilíndrico lleno de perdigones de plomo que se encuentra en la base, absorbe las resonancias.

Incluye tres puntas de altura regulables mediante una rosca y una base articulada para un brazo. Se pueden instalar tanto brazos de 9″ como de 12″. El Premier MKIII incluso ofrece la posibilidad de montar dos brazos, que incluso pueden ser de diferentes longitudes. Hay también una selección de platos con diferentes alturas: 50 mm (con un peso 4,5 kg) y 80 mm (7,5 kg).

El Premier puede funcionar en combinación con cualquier brazo del mercado – fácilmente, sin esfuerzos y con gran profundidad. Dependiendo de la combinación del sistema y brazo, el color tonal puede ser rico y los graves tremendamente profundos. Si se complementa con nuestros brazos, la reproducción del sonido es impecable, clara, perfectamente ordenada y poderosa.